Enfermedades respiratorias podrían aumentar hasta un 30% durante la temporada invernal
Con la llegada de noviembre y el descenso de las temperaturas, las enfermedades respiratorias comienzan a registrar un incremento en Guanajuato, principalmente aquellas provocadas por virus como la influenza y COVID-19.
Félix Reynoso, encargado del Programa de Brotes Epidemiológicos de la Secretaría de Salud de Guanajuato, explicó que durante los meses de noviembre a febrero es común que aumenten este tipo de padecimientos, entre ellos las infecciones de vías respiratorias altas, como la faringitis.
Reynoso informó que ya se ha observado un aumento en los casos de influenza, una tendencia que podría continuar durante los próximos meses.
Cada año se estima que las enfermedades respiratorias pueden registrar un incremento de entre el 15 y el 30% durante este periodo, por lo que la dependencia refuerza las medidas de prevención.
Ante este panorama, el especialista también advirtió sobre los riesgos de la automedicación, una práctica frecuente entre quienes buscan aliviar los síntomas sin acudir a una consulta médica.
Señaló que algunas personas llegan a gastar entre 100 y 300 pesos en medicamentos que no necesariamente son adecuados para tratar su enfermedad, especialmente cuando se utilizan antibióticos sin indicación médica.
“A veces también la población invierte entre $100, $200 o hasta $300 en medicamentos que a veces no les sirven. Pudieron invertir ese dinero en medicamentos recetados que si les sirvan”
Un mal uso de antibióticos puede favorecer la resistencia bacteriana, lo que dificulta el tratamiento de algunas infecciones.
La campaña de vacunación contra influenza y COVID-19 ya se encuentra en marcha en los centros de salud, principalmente para grupos vulnerables, como adultos mayores, personal de salud y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
También se cuenta con vacunas contra el neumococo para adultos mayores y contra el virus sincitial respiratorio para mujeres embarazadas, de acuerdo con los grupos a los que están dirigidas.
Aunque las vacunas no garantizan que una persona no contraiga la enfermedad, sí disminuyen la posibilidad de desarrollar cuadros graves que requieran atención hospitalaria.

Félix Reynoso, encargado del Programa de Brotes Epidemiológicos y Prevención de Accidentes de la Secretaría de Salud de Guanajuato