Detectan una ameba “comecerebros” en Yucatán; seis lagos permanecen cerrados
Según una fuente oficial, las autoridades mexicanas han informado de la presencia de la tristemente célebre ameba “comecerebros” en seis lagos artificiales de una popular región turística del país, los cuales han sido clausurados.
Según la Secretaría Regional de Salud, las autoridades sanitarias del estado de Yucatán han analizado el agua de seis de los nueve lagos de la península (sureste), tras el fallecimiento de un instructor de esquí acuático que contrajo la ameba Naegleria fowleri el pasado mes de septiembre.
Estos lagos fueron construidos con fines recreativos, para practicar esquí acuático, paddle surf y kayak, en centros comerciales y residencias de lujo.
La península de Yucatán es conocida por sus playas en el Golfo de México, sus balnearios y sus ruinas mayas.
Esta es la primera muerte registrada en este estado, también famoso por sus impresionantes piscinas naturales de agua dulce conocidas como cenotes (pozos y cavidades naturales con agua dulce y cristalina, formadas por el colapso de la piedra caliza), donde las autoridades han decidido reforzar la vigilancia sanitaria.
El secretario de Salud de Yucatán, Alberto Alcocer, instó a los residentes a consultar a un médico lo antes posible si han tenido la posibilidad de estar en contacto con agua contaminada.
“Encontrar esta ameba en el medio ambiente no significa que haya una epidemia, ni que las personas que visitaron estos lugares estén enfermas”, dijo el funcionario en un video difundido el miércoles por la noche.
“El mecanismo de infección se produce cuando el agua contaminada (…) entra por la nariz“, explicó: “esto significa que debemos seguir actuando de forma preventiva”.
El instructor de esquí fallecido estuvo hospitalizado durante varios días antes de morir de meningoencefalitis amebiana primaria, la enfermedad causada por la ameba.
Según las autoridades sanitarias mexicanas, la Naegleria fowleri prolifera en lagos, ríos, estanques y aguas termales de agua dulce estancada en todo el mundo, especialmente entre 35 y 46 °C.
Las infecciones cerebrales que provoca son muy raras, pero casi siempre mortales.
El gobierno de Yucatán ha abierto una investigación sobre las empresas responsables del mantenimiento y la calidad del agua del primer lago donde se detectó la presencia de la ameba.