Cáncer de mama en jóvenes de 20 años alerta a especialistas en Guanajuato
Aunque la mayor concentración de casos en México se encuentra entre los 50 y 59 años, también se han identificado pacientes de apenas 20 a 25 años, una situación que refuerza la importancia de reconocer cualquier alteración en las mamas y acudir a revisión médica.
Así lo señaló Hugo Cruz Mancera, cirujano oncólogo de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 48 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien hizo un llamado a las mujeres a mantener la atención sobre su salud mamaria durante todo el año y no solamente durante las campañas de octubre, dedicadas a la concientización sobre esta enfermedad.
Destacó que la detección oportuna comienza con el conocimiento del propio cuerpo, la identificación de cambios y la búsqueda de atención médica ante cualquier señal que genere sospecha.
Casos a edades tempranas: una realidad que preocupa
Desde su experiencia profesional de aproximadamente 16 a 17 años en el área de cirugía y oncología, Cruz Mancera ha observado una evolución en la frecuencia con la que encuentra pacientes jóvenes con cáncer de mama.
El médico recordó que durante su formación en Puebla era menos habitual atender a mujeres de esas edades; sin embargo, al ejercer en León comenzó a encontrarse con casos de pacientes de entre 20 y 25 años con mayor frecuencia.
“Yo tengo desde hace 16, 17 años que estoy en el área de la cirugía y de la oncología. […] Yo me gradué de la UMAE número uno de San Pedro, en Puebla, y allá no veíamos pacientes jóvenes tan frecuentemente. […] Acá en León, en mi área profesional, llegué y me empezaba a tocar una paciente por mes de entre 20 y 25 años, y era algo fuerte porque no estaba acostumbrado”.
Aunque su testimonio describe lo observado durante su trayectoria clínica, el especialista subrayó la importancia de que la población joven también esté informada y busque valoración ante cambios sospechosos.
En Guanajuato, el cáncer de mama representa el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres, por lo que insistió en fortalecer la prevención y la detección temprana.
Autoexploración y revisión médica: no esperar a octubre
La concientización no debe limitarse a una fecha conmemorativa. La recomendación es que las mujeres conozcan sus mamas, observen su apariencia y estén atentas a cambios que antes no estaban presentes.
“No hay que esperar para que sea el Día Internacional contra el Cáncer de Mama, que vamos a celebrar el próximo lunes 19, sino siempre estar informando a la población y más a las mujeres desde los 15 años: conocerse, tocarse su mama, verse al espejo, ver si ven alguna alteración, asimetría, secreción de pezón, dolor, bolitas, nódulos, ganglios axilares, ganglios arriba de las clavículas”.
Entre las señales que ameritan valoración médica se encuentran la aparición de una bolita o zona endurecida, cambios en el tamaño o la forma de una mama, alteraciones en la piel, secreción por el pezón y la presencia de ganglios en las axilas o encima de las clavículas.
“Y si tienen antecedentes familiares, también tener mucho cuidado en que si los familiares directos, mamá, hermana, tía, abuela, llegan a tener diagnósticos, hay que tener mayor cuidado en estas pacientes”.
Edad y antecedentes familiares, claves para los estudios
El médico explicó que la elección de los estudios de imagen debe considerar la edad, las características del tejido mamario y los antecedentes de cada paciente.
“Entonces, en las mujeres menores de 40 años, por la densidad de la mama, se sugiere que solamente sea ultrasonido, porque luego puede haber mastografías que […] en las pacientes jóvenes pueden ser falsos positivos. Pero cuando está justificado, se hacen las dos y juntamos la información”.
La recomendación es no asumir que todas las mujeres necesitan los mismos estudios ni que una edad determinada descarta por completo la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
El dolor no siempre significa cáncer, pero tampoco debe ignorarse
Cruz Mancera explicó que el dolor mamario suele relacionarse con afecciones benignas, especialmente en mujeres jóvenes, debido a los cambios hormonales asociados con el ciclo menstrual. Entre ellas se encuentra la mastopatía fibroquística, que puede ocasionar quistes, endurecimiento, inflamación y molestias de intensidad variable.
“El dolor es muy frecuente en patologías benignas y en pacientes jóvenes. El estímulo constante, cíclico de la menstruación nos hace que haya congestión, quistes, fibrosis e inflamación en la mama”.
Sin embargo, aclaró que el dolor no es una condición indispensable para sospechar cáncer, pues los tumores malignos pueden desarrollarse sin provocar molestias, particularmente durante sus primeras etapas.
“Entonces, aquí la recomendación ante endurecimiento que no tenías, ante la asimetría que no tenías, ante el cambio de color en alguna zona de la mama, más vale realizar una exploración y, si tienen duda, que acudan con algún médico que pueda instruirlas y, en caso necesario, ultrasonido o mastografía”, concluyó.

Hugo Cruz Mancera, cirujano oncólogo de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 48 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)