Celaya busca convertirse en referente de movilidad eléctrica en Latinoamérica con 300 autobuses
Celaya busca dar un giro a su sistema de transporte público con la incorporación de hasta 300 autobuses eléctricos, un proyecto que el municipio analiza con empresas mexicanas y chinas y que podría comenzar de manera gradual a partir del próximo año.
El alcalde Juan Miguel Ramírez explicó que actualmente se revisan las propuestas de financiamiento y las capacidades de producción de ambas opciones, además de un factor que se ha convertido en uno de los principales retos: la infraestructura eléctrica necesaria para cargar las unidades.
Industria mexicana y empresas chinas compiten por el proyecto
El municipio ya cuenta con una propuesta de fabricantes chinos y espera conocer la oferta de empresas mexicanas antes de tomar una decisión.
“Si no hay mucha diferencia, nos vamos por los mexicanos, pero si hay mucha diferencia, nos iremos por los chinos”.
Explicó que el proyecto también se trabaja con la Secretaría de Economía federal y el equipo del secretario Marcelo Ebrard, con quienes han sostenido reuniones para analizar las alternativas disponibles.
Uno de los retos es la capacidad de producción nacional, pues, de acuerdo con el alcalde, actualmente las empresas mexicanas producen alrededor de 100 camiones al año, mientras que Celaya requiere hasta 300 unidades.
Por ello, el municipio analiza una incorporación por etapas, con la posibilidad de comenzar con una primera parte de los autobuses y posteriormente ampliar la flota.
La electricidad, el principal reto
Más allá de elegir al proveedor, Celaya necesita garantizar la energía suficiente para operar las unidades.
El alcalde señaló que ya solicitaron apoyo a la Comisión Federal de Electricidad para contar con la potencia necesaria, pues los autobuses requieren sistemas de carga distintos a los de un automóvil eléctrico.
Incluso estaba previsto que empresas prestaran dos o hasta tres autobuses eléctricos durante varios meses para realizar pruebas de rendimiento, pero estas no pudieron concretarse debido a la falta de infraestructura para cargarlos.
Buscan retirar unidades antiguas
El proyecto también forma parte de la estrategia para renovar una flota que todavía cuenta con unidades de varios años de antigüedad.
Explicó que algunos camiones llegaron a tener entre 20 y 25 años de operación, mientras que el municipio negoció con concesionarios un periodo máximo de 15 años para retirar las unidades más antiguas.
El objetivo es disminuir la circulación de camiones viejos y con emisiones contaminantes, al mismo tiempo que se recupera el número de usuarios del transporte público.
El alcalde recordó que Celaya llegó a movilizar alrededor de 300 mil pasajeros diarios, pero posteriormente la cifra disminuyó a entre 180 mil y 200 mil, entre otros factores por el crecimiento del uso de motocicletas y los cambios en las rutas.
Celaya apunta a una movilidad más segura
De concretarse la renovación, el municipio busca que los nuevos autobuses no solamente sean eléctricos, sino que incorporen tecnología para mejorar la seguridad y comodidad de los pasajeros.
Ramírez aseguró que las unidades contarían con cámaras y sistemas inteligentes, lo que permitiría reforzar la seguridad dentro del transporte.
Actualmente, la tarifa del transporte público en Celaya es de 11 pesos, y el alcalde señaló que el impacto de los nuevos autobuses en el costo del pasaje tendría que analizarse posteriormente, dependiendo de factores como el número de pasajeros y la inversión requerida.
La meta, es comenzar a hacer realidad el proyecto el próximo año, aunque la incorporación de las 300 unidades podría realizarse de manera gradual.
De concretarse el plan en su totalidad, Juan Miguel Ramírez aseguró que Celaya podría convertirse en el primer municipio de Latinoamérica en contar con una flota de transporte público completamente ecológica.

Juan Miguel Ramírez, alcalde de Celaya