Juez dicta prisión preventiva a conductor de inDrive por el feminicidio Karla Margarita en Zapopan
Autoridades judiciales del estado de Jalisco determinaron vincular a proceso penal a un conductor de motocicleta de la plataforma digital inDrive, señalado por su presunta responsabilidad en el feminicidio de la joven Karla Margarita Pérez Jiménez, estudiante de Medicina cuyo caso conmocionó a la comunidad académica y a la sociedad.
La resolución emitida por el juez segundo de lo penal, Luis Alberto Castellanos, se concretó durante una audiencia celebrada en los juzgados de Puente Grande, Jalisco. Durante la diligencia judicial, el juzgador impuso al imputado, identificado como Eduardo Isaac N, la medida cautelar de dos años de prisión preventiva oficiosa, estableciendo además un plazo inicial de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
Los elementos probatorios presentados por la Fiscalía del Estado de Jalisco incluyeron registros digitales de la plataforma de transporte, grabaciones de cámaras del sistema C5 e imágenes de videovigilancia privada, herramientas tecnológicas que permitieron reconstruir con precisión la ruta seguida por la motocicleta tras el abordaje de la estudiante.
Las investigaciones ministeriales detallaron que la estudiante desapareció el 14 de septiembre tras solicitar un servicio de traslado en la colonia Prados Vallarta, en el municipio de Zapopan, con rumbo a un destino que jamás alcanzó. Registros de la aplicación evidenciaron un desvío injustificado de la ruta y una parada prolongada en una zona despoblada antes de que la unidad fuera detectada circulando sin pasajera.

Karla Margarita Pérez Jiménez era estudiante de Medicina y su feminicidio conmocionó a la comunidad académica y a la sociedad de Jalisco y Guanajuato.
Hallazgo forense y agravantes del delito
El cuerpo sin vida de la joven fue localizado dos días después de su desaparición en una brecha con dirección a Nextipac. Dictámenes periciales y de medicina legal confirmaron que la estudiante portaba el uniforme quirúrgico y la bata blanca que utilizaba en su internado médico, además de presentar lesiones mortales provocadas por un agente punzocortante y evidencias de violencia sexual.
“Había elementos muy fuertes para lograr la vinculación exitosa”, Juan Gerardo de León Castro, asesor jurídico de los familiares de la víctima.
La Fiscalía estatal acreditó agravantes legales al demostrar que la víctima fue sometida y agredida, mientras que el agresor despojó a la joven de sus pertenencias personales y comercializó el teléfono celular sustraído con un particular en la zona industrial.
Desestimación de argumentos defensivos
La defensa legal del imputado intentó desvirtuar las acusaciones presentando el testimonio del padre del acusado, quien alegó que su hijo fue víctima de un supuesto asalto perpetrado por desconocidos mientras prestaba el servicio de transporte. Sin embargo, el juez Luis Alberto Castellanos desestimó tajantemente dicha versión al señalar contradicciones graves.
El Juzgador cuestionó que el conductor omitiera activar el botón de pánico de la aplicación digital durante el supuesto atraco, además de conservar en su poder el teléfono celular de la víctima sin reportar el hecho ante las autoridades. Peritajes médicos descartaron también la presencia de lesiones físicas que respaldaran la versión de la agresión externa.
Paralelamente, el impacto social del crimen derivó en movilizaciones estudiantiles y exigencias de seguridad pública en instituciones como el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), sumado a operativos implementados por la Secretaría de Transporte de Jalisco para sancionar el servicio irregular de mototaxis por aplicación, logrando el retiro temporal de dicha modalidad por parte de la empresa tecnológica.