Renuncia Mónica Soto al TEPJF; cierra una década de polémicas
Mónica Aralí Soto Fregoso renunció a la magistratura de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y dejará el cargo el próximo 31 de agosto, por lo que termina una década en el máximo tribunal electoral marcada por su ascenso a la presidencia, la agenda de paridad de género y decisiones que desataron fuertes controversias políticas.
La expresidenta del TEPJF formalizó su determinación ante el Senado y lo anunció en el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales, luego de que las reformas al Poder Judicial habían extendido hasta 2028 la permanencia de las magistraturas que continuaban en funciones.
Por lo anterior, Mónica Soto decidió no agotar ese periodo y en su mensaje habló de cerrar un ciclo profesional después de tres décadas dedicada a la materia electoral y señaló razones personales y familiares para dejar el cargo.
“He decidido concluir un ciclo”, expresó.
“Estos lentes violetas se irán a navegar otros mares”
En el encuentro, la magistrada, quien siempre porta unos lentes violeta como símbolo de defensa de la perspectiva de género, dijo que esos lentes violetas “se irán a navegar otros mares”, por lo que la hacer un balance de su trayectoria, lanzó otra frase de despedida: “Objetivo cumplido con mi patria”.
La renuncia llega menos de un año después de que concluyera su presidencia del TEPJF y en medio de la reconfiguración que vive el organismo tras la reforma judicial y la primera elección popular de integrantes del Poder Judicial.
De una crisis interna a la presidencia
La llegada de Mónica Soto a la presidencia del Tribunal estuvo precedida por una de las mayores fracturas internas recientes en la Sala Superior.
En diciembre de 2023, Soto, Felipe de la Mata Pizaña y Felipe Fuentes Barrera cuestionaron públicamente la continuidad de Reyes Rodríguez Mondragón como presidente y reclamaron su salida al argumentar una pérdida de confianza.
Rodríguez terminó por anunciar su renuncia a la presidencia y Soto asumió el cargo el 1 de enero de 2024, por lo que este episodio exhibió una división que posteriormente se reflejaría en algunas de las votaciones de mayor impacto político del Tribunal.
Sobrerrepresentación enfrenta al Tribunal
Una de las decisiones más controvertidas durante la presidencia de Soto llegó después de las elecciones federales de 2024.
La Sala Superior confirmó por cuatro votos contra uno la asignación de diputaciones de representación proporcional realizada por el Instituto Nacional Electoral (INE), resultado con el que Morena y sus aliados alcanzaron la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
La resolución provocó una fuerte confrontación política, por lo que la oposición acusó al Tribunal de validar una sobrerrepresentación favorable a Morena y sus aliados, mientras que la mayoría de magistrados sostuvo que la distribución correspondía a las reglas constitucionales y legales vigentes.
Soto defendió la resolución desde una perspectiva jurídica y rechazó que las decisiones del órgano debieran responder a intereses partidistas.
La determinación resultó especialmente relevante porque la mayoría calificada permitió posteriormente al bloque oficialista aprobar reformas constitucionales sin necesidad de los votos de la oposición.
Los “acordeones” de la elección judicial
Las controversias continuaron durante la inédita elección judicial de 2025. Uno de los principales litigios estuvo relacionado con los llamados “acordeones”, listas impresas y digitales que contenían nombres y números de candidatos y que fueron señaladas en diversas impugnaciones como mecanismos para inducir u orientar el voto.
La Sala Superior rechazó anular diversas elecciones, ya que la mayoría en el pleno del TEPJF consideró que las pruebas presentadas no eran suficientes para demostrar que la distribución y utilización de esos materiales hubiera sido determinante para modificar los resultados.
En varias de esas resoluciones volvieron a coincidir los votos de Soto, De la Mata y Fuentes, mientras que Reyes Rodríguez y Janine Otálora sostuvieron criterios diferentes.
Una reforma le permitía quedarse hasta 2028
Otra controversia alcanzó directamente la duración del cargo de Soto, cuando fue elegida magistrada por el Senado en octubre de 2016, su nombramiento contemplaba originalmente un periodo de nueve años, por lo que debía finalizar en 2025., por la reforma constitucional de 2024 alteró ese calendario y permitió prolongar la permanencia de algunas magistraturas.
Posteriormente, una nueva modificación publicada en junio de 2026 estableció que quienes continuaban en funciones en la Sala Superior permanecerían hasta 2028, cuando asumirán quienes resulten electos mediante voto popular.
La modificación fue criticada por prolongar los mandatos de juzgadores cuyo periodo original ya había concluido, por lo que Mónica Soto tenía la posibilidad jurídica de permanecer aproximadamente dos años más, pero optó por renunciar y la misma será efectiva el 31 de agosto de 2026.
¿Quién es Mónica Soto?
Mónica Aralí Soto Fregoso nació el 18 de septiembre de 1970 en Ciudad Constitución, Baja California Sur.
Es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Guadalajara y cuenta con una especialidad en Justicia Electoral por el propio TEPJF.
Su trayectoria en instituciones electorales comenzó mucho antes de llegar a la Sala Superior.
Trabajó en el entonces Instituto Federal Electoral (IFE) en Baja California Sur, Jalisco y Campeche y posteriormente ocupó diferentes responsabilidades dentro de organismos electorales y de administración de justicia.
Fue magistrada del Tribunal Estatal Electoral de Baja California Sur y posteriormente llegó a la Sala Regional Guadalajara del TEPJF, de la cual fue presidenta y donde se convirtió en la primera mujer en ocupar esa posición, además de que en el 2016 fue elegida por el Senado para integrar la Sala Superior del Tribunal Electoral.