Día Mundial de la Relajación: aprender a parar también es cuidar la salud
Relajarse no significa únicamente dormir, tomar vacaciones o pasar horas frente al televisor; aprender a bajar el ritmo y escuchar al cuerpo puede ser fundamental para enfrentar el estrés cotidiano.
En el marco del Día Mundial de la Relajación, que se conmemora este 16 de agosto, Adriana Padilla, psicóloga y terapeuta holística, explicó que muchas personas condicionan el descanso a cumplir primero con todas sus responsabilidades.
“¿Cuántas veces piensan que relajarte es estar dormido viendo la tele? O relajarte es dormirte, o relajarte es estar de vacaciones. Sí, todo eso sí, pero también la relajación comienza en todo un sistema, porque cuando nosotros estamos relajados estamos confiando”.

Adriana Padilla, psicóloga y terapeuta holística
Vivir permanentemente en alerta
La presión constante por cumplir metas, pagar deudas o resolver problemas puede mantener al organismo en un estado permanente de alerta.
Detalló que el cortisol es necesario para la supervivencia, pero cuando el estrés se vuelve cotidiano puede afectar diferentes funciones del organismo.
“El cortisol es una herramienta que tenemos que nos ayuda muchísimo en el tema de la supervivencia. El tema es que cuando nosotros lo utilizamos en nuestro día a día, comienza el cortisol a ser nuestro enemigo”.
Este estado de alerta también puede relacionarse con ansiedad, alteraciones del sueño y dificultades para generar ideas y creatividad.
“Cuando estamos en esta necesidad de hacer, inseguridad, el cortisol elevado, estamos en esta cuestión de estrés, no permitimos que lleguen las ideas, no permitimos que llegue la creatividad”.
La relajación debe ser parte de la rutina
Uno de los principales errores es pensar que solamente se puede descansar cuando se termina el trabajo, se pagan las deudas o llegan las vacaciones.
“¿Y qué tal si te puedes relajar en el trabajo? ¿Y qué tal si te puedes relajar trabajando y haciendo lo que te gusta?”.
Por ello, recomendó incorporar diariamente actividades que permitan reducir la tensión y recuperar el bienestar, desde leer y meditar hasta cocinar, hacer ejercicio o convivir con amigos y familiares.
Entre sus principales recomendaciones se encuentran la respiración, meditación, ejercicio, yoga y actividades que generen diversión.
“La primera que yo te diría sería más gozo, más diversión, respiración, meditación y también ejercicio, yoga y sobre todo estar presente”.
Respirar para bajar el estrés
Una de las técnicas que propone es dedicar algunos minutos a la respiración consciente.
“Simplemente te invito a respirar, la que es muy famosa: inhalo cuatro, sostengo cuatro, exhalo cuatro, sostengo cuatro en apnea, y así me voy, es como un cuadrado, por unos cinco minutos”.
También llamó a identificar aquellas actividades que cada persona ha dejado de hacer y que anteriormente le generaban bienestar.
“Pregúntate, ¿qué es lo que más me divierte que he dejado de hacer? La diversión genera mucha magia en las personas y mucha relajación”.
Finalmente, destacó que aprender a relajarse también implica conocerse y reconocer las propias emociones.
“Para que haya una verdadera relajación tienes que aprender a conocer tus emociones, conocer tus pensamientos y conocerte a ti”.
Incorporar momentos de relajación a la vida diaria puede favorecer una mayor conexión personal y relaciones más sanas.
“Si yo me relajo, le estoy regalando a mi cuerpo salud, le estoy regalando presencia y entonces una persona, una relación contigo misma más feliz”, concluyó.