Conmemoran el Día Mundial del Elefante destacando la vida y los cuidados especiales de Mara en el Zoológico de León
Con 42 años de edad y 37 años viviendo en el Zoológico de León, Mara se ha convertido en uno de los ejemplares más emblemáticos del recinto.

En el marco del Día Mundial del Elefante, 12 de agosto, especialistas explican que su bienestar depende de una rutina que incluye hasta 80 kilos de alimento al día, monitoreo permanente, cuidado de sus patas y actividades para mantenerla física y mentalmente activa.
De acuerdo con Leticia Sheccid, médica veterinaria encargada de la vida y bienestar animal, uno de los aspectos fundamentales de su rutina es mantenerla activa mediante estímulos que reproduzcan comportamientos naturales.
“A Mara le encanta mucho explorar en su recinto, sobre todo cuando hay alimento en él. Le gusta mucho explorar en el piso, en el árbol, a ver si encuentra alguna sorpresa y también le encanta mucho hacerse baños de lodo”.

Leticia Sheccid, médica veterinaria encargada de la vida y bienestar animal en el Zoológico de León
Hasta 80 kilos de alimento al día
La alimentación de Mara también da una idea de las necesidades de un animal de sus dimensiones.
La elefanta consume principalmente heno de avena, del cual puede ingerir entre 3 y 4 pacas, equivalentes a hasta 80 kilogramos al día.
Su dieta se complementa con verduras, frutas y alimento concentrado, con el objetivo de cubrir sus requerimientos nutricionales.
Baños de lodo y ramas para mantenerla activa
Los baños de lodo que disfruta Mara no son únicamente una actividad recreativa. Leticia Sheccid explicó que tienen una función fisiológica importante, principalmente para ayudarla en la termorregulación.
A esto se suma un programa de enriquecimiento ambiental, especialmente mediante el llamado ramoneo, que consiste en proporcionarle ramas y diferentes tipos de hojas.
“Los elefantes necesitan mucho ramoneo, esto quiere decir ramas, diferente tipo de hojas, para tanto sistema digestivo como cognitivo”.
Sus patas, una de las partes que más vigilan
Por su edad, Mara es considerada un ejemplar geronte, por lo que su estado de salud requiere una vigilancia constante.
Una de las principales revisiones se concentra en sus cuatro patas, debido a la importancia que tienen para soportar el enorme peso del animal.
El Zoológico realiza valoraciones cotidianas para detectar cualquier lesión y, en caso necesario, intervenir con medicamentos o el tratamiento correspondiente.
Además, mediante condicionamiento operante, los especialistas consiguen que Mara participe voluntariamente en algunas prácticas médicas.
“Se obtienen prácticas médicas voluntarias y se revisa principalmente sus cuatro patitas para ver que todo esté bien, que no vaya a haber ninguna lesión”.
El equipo también realiza monitoreos de comportamiento, conocidos como etogramas, para identificar cambios en sus conductas, consumo de alimento y hasta sus hábitos de defecación y micción.
Una trompa que también es su forma de comunicarse
La relación entre Mara y sus cuidadores es otro elemento fundamental para su bienestar.
La médica veterinaria explicó que la elefanta suele utilizar su trompa para interactuar, pero ese movimiento puede tener diferentes significados: puede tratarse de un saludo o incluso de una señal para advertir que necesita mayor espacio.
Por ello, conocer su comportamiento permite a los cuidadores interpretar sus necesidades y mantener una interacción segura.
Mara es una elefanta africana
Mara pertenece a la especie de elefante africano, que presenta diferencias anatómicas y geográficas respecto a otras especies.
Entre sus características destaca su mayor tamaño y peso. Algunos ejemplares pueden alcanzar hasta 7 toneladas, particularmente los machos.
Otra característica distintiva son sus enormes orejas, cuya forma recuerda al continente africano.
Durante el Día Mundial del Elefante, el Zoológico de León también busca recordar que la conservación de estos animales va mucho más allá de admirarlos.