Una lata de refresco puede superar el límite diario recomendado de azúcar y alterar el metabolismo de forma severa
La nutrióloga Mariana Flores, quien trabaja como apoyo en el programa de Cardiometabólicas y Atención al Envejecimiento, advirtió que una sola bebida azucarada puede contener una cantidad elevada de azúcar.
“Aproximadamente contiene 10 cucharadas de azúcar, superando el límite diario recomendado para un adulto en un solo momento”.
El problema aumenta cuando el consumo se vuelve frecuente, ya que el organismo recibe grandes cantidades de glucosa de manera rápida.
“Cuando bebemos esto frecuentemente causamos un impacto metabólico severo”.

Mariana Flores, nutrióloga del programa de Cardiometabólicas y Atención al Envejecimiento
Explicó que el páncreas debe trabajar de manera acelerada para procesar la glucosa y que, con el tiempo, esto puede generar resistencia a la insulina y favorecer la aparición de diabetes tipo 2.
La nutrióloga señaló que las calorías provenientes del azúcar pueden almacenarse como grasa alrededor de órganos vitales, aumentando el riesgo de otros padecimientos.
“Puede desarrollar la propia diabetes, problemas cardiovasculares”, además de obesidad y afectaciones relacionadas con el exceso de peso.
EL HÁBITO SE APRENDE EN CASA
Uno de los principales focos de alerta está en niños y adolescentes, pues de acuerdo con la especialista, los hábitos alimenticios comienzan a formarse dentro de la familia.
Cuando los menores crecen viendo una bebida azucarada como parte habitual de la alimentación, pueden comenzar a relacionarla con emociones, momentos familiares y determinados alimentos.
“Nosotros, como adultos, pues les estamos enseñando a los niños la manera en que debe de ser nuestra alimentación”.
La consecuencia, es que el consumo puede normalizarse desde edades tempranas.
“Ya lo vemos también en niños, en niños que ya tienen diabetes, ya tienen obesidad, ya tienen problemas de colesterol, de triglicéridos”.
La especialista señaló que, aunque los tratamientos relacionados con estas enfermedades se concentran principalmente entre personas de 50 a 64 años, actualmente los factores de riesgo están provocando que estos padecimientos aparezcan en personas cada vez más jóvenes.
DEJAR EL REFRESCO TAMBIÉN REQUIERE UN PROCESO
Para algunas personas abandonar de golpe las bebidas azucaradas puede resultar complicado, debido a la relación que existe entre el azúcar, el placer y los hábitos adquiridos.
“Dejarla de un momento a otro sí puede generar ansiedad”, explicó.
Por ello, recomendó disminuir su consumo gradualmente y utilizar, cuando sea necesario, bebidas sin azúcar como una herramienta de transición. “El fin común sea el consumo de agua, agua natural”, señaló.
La nutrióloga también llamó a revisar las etiquetas frontales de los productos para identificar aquellos que tienen altos niveles de azúcar y tomar decisiones más informadas.
PREVENCIÓN DESDE LOS 20 AÑOS
Finalmente, Mariana Yanei Flores Nicacio recomendó que las personas mayores de 20 años con antecedentes familiares de diabetes, hipertensión o problemas de peso se realicen chequeos preventivos.
“Es momento que nosotros nos hagamos una prueba, un tamizaje completo, donde nos midan el peso y la estatura, nos evalúen la glucosa, nuestra presión arterial”.
La prevención puede comenzar modificando gradualmente el consumo de bebidas azucaradas.
“No se trata solamente de prohibir de un momento a otro, sino de sustituir e irnos informando con personas expertas”, concluyó.