Falta de educación ambiental, el talón de Aquiles para preservar los recursos naturales en Guanajuato
Reforestar, ahorrar agua o proteger la flora y fauna son acciones importantes, pero preservar los recursos naturales también depende de la conciencia y los hábitos que la población adopta todos los días.
Las autoridades ambientales de Guanajuato reconocen que todavía hace falta fortalecer esta cultura y lograr que el cuidado de los recursos naturales forme parte de los hábitos diarios de la comunidad.
Durante la jornada nacional de reforestación, José Lara Lona, secretario del Agua y Medio Ambiente de Guanajuato, señaló que la educación ambiental sigue siendo una tarea constante.
“Lo que hemos identificado siempre es esta educación en el cuidado del medio ambiente, de los recursos naturales. Siempre hará falta estar con los programas que nos ayudan a fortalecerlos y, sobre todo, hacer ese trabajo con todas las generaciones”
Desde casa, la escuela o el trabajo, las decisiones que se toman todos los días tienen un impacto en el entorno: desde cuánta agua se utiliza en un hogar hasta cómo se tratan a las áreas verdes.
Karina Padilla, procuradora Ambiental y de Ordenamiento Territorial de Guanajuato, explicó que uno de los objetivos es lograr que la ciudadanía sea más consciente de estas decisiones.
“Lo que estamos realizando es también esta conciencia, la conciencia ciudadana y la participación social, a efecto de que todos los días las decisiones que tomamos vayan encaminadas a eso, al cuidado de nuestro medio ambiente y de los recursos naturales”
¿Qué pasa después de la reforestación?
La participación de cientos de personas puede permitir plantar miles de ejemplares en pocas horas, pero el trabajo no termina una vez que el árbol está en la tierra: posteriormente hay que regarlo y vigilar su crecimiento.
“La realidad es que no podemos estar nada más cuidando cada uno de los árboles que se plantan, lo tenemos que hacer en conjunto. No es nada más plantar el árbol, sino también cuidarlo”, agregó Lara Lona.
El reto para Guanajuato será que esta educación llegue a las escuelas, pero también a los hogares y comunidades.
La invitación no solo es a participar en jornadas de reforestación, sino de tomar decisiones conscientes todos los días y que, juntas, pueden ayudar a conservar los recursos naturales para las siguientes generaciones.