Parceros, gauchos y faraones: así vive León el Mundial tras la salida de México
07 de julio 2026. Mega Fan Zone León Plaza Expiatorio, León, Guanajuato
La selección mexicana ya no sigue en la contienda, pero la fiebre del fútbol no se apagó en León. Alrededor de 300 personas se dieron cita en la explanada del Expiatorio para el Mega Fan Zone León, donde siguieron la transmisión del partido entre Argentina y Egipto —y demostraron que la pasión por el deporte cruza fronteras, se hereda, se comparte y hasta se elige con el corazón.
Aquí te contamos qué colores abrazaron los leoneses en esta nueva etapa del torneo.
Con el alma latinoamericana: Diego y su lealtad a Colombia
Justo cuando el árbitro dio el silbatazo inicial, llegó Diego, que de inmediato llamó la atención de todos: no solo por su playera de la selección “parcera”, sino porque en sus brazos traía a su perrito, que lucía orgulloso la playera tricolor de la selección mexicana. Ya instalados en las sillas de la explanada, nos platicó su decisión de irse con los parceros cafeteros:
“Como ya eliminaron a México, ahorita como sangre latinoamericana que tenemos, pues voy con Colombia. Esperemos que llegue hasta semifinales o a la final; tengo aprecio por el país, tengo conocidos y en alguna ocasión viajé allá”.

Diego y su perro con la “Tricolor” apoya a Colombia.
“El Pelé mexicano”: la reencarnación del mito en la plaza
Entre el gentío, con su gorra amarilla puesta al revés y la playera del Olympique Lyonnais, se hizo presente quien se autodenomina (por su parecido físico según asegura) la reencarnación del mito del fútbol mundial en tierras leonesas: “el Pelé mexicano”. A sus más de 60 años, asegura que todavía se pone sus tachos cada fin de semana para jugar en partidos de ligas llaneras de la ciudad. No se guardó nada al ver el desarrollo del encuentro:
“Pues mira “compa”, me da mucha tristeza porque Argentina anda muy mal. Brasil también deja mucho que desear. Marruecos anda un poquito más fuerte, e Inglaterra… Aquí (en la FIFA) hay “tranza”, porque México nomás recibió tres goles y lo están echando afuera, eso es injusto. De los que siguen en la lucha, le veo más cualidades a Inglaterra para quedar campeón”.

“El Pelé mexicano” crítica al torneo.
La albiceleste: los “hinchas” república del asado, el vino y el chimichurri que no pica
Los colores celeste y blanco eran de los más vistosos en la explanada, representando a la selección albiceleste, la república hermana del asado, el buen vino y el chimichurri que, a diferencia de la versión que aquí preparamos, no pica nada. Jesús Pérez, fanático desde finales de los años 70, no dudó en levantar el pulgar al hablar de su equipo:
“Argentina es la que da más espectáculo y después España. Pero ahorita vamos con Argentina”.
Mientras tanto, Aníbal no dejaba de moverse en su asiento; cuando el marcador iba 1‑0 a favor de Egipto, nos compartió su preocupación reflejada en la cara:
“Le voy desde niño porque me gustaba cómo jugaba Diego Armando Maradona. Ahorita espero que reaccionen, siento que a Messi le falta más”.
Minutos después, ambos terminaron abrazados celebrando cada gol de la remontada histórica que le dio el pase a cuartos de final al equipo sudamericano.

Jesús Pérez: Fan albiceleste desde los 70
Playera verde esmeralda y corazón de faraón
Y hubo quien sorprendió a todos: con su playera verde y blanca del Club León, nadie se lo esperaba, pero cuando Egipto marcó su segundo gol, saltó de su silla, golpeó el puño al aire y gritó con todas sus fuerzas apoyando a la tierra de las pirámides, las esfinges, Cleopatra y Tutankamón. Ya más tranquilo, nos contó el porqué de su alegría:
“Mi yerno es egipcio, así que ¡Egipto a muerte!… Aparte los argentinos no son de mis favoritos jejeje… ¡Ala bio, ala bao, ala bim bom ba! Egipto, Egipto, ra ra ra!”
Una muestra perfecta de que el fútbol también une familias y culturas más allá de cualquier bandera, o incluso de los colores de tu equipo de casa.

Un “verde esmeralda, corazón de faraón” festeja a Egipto.
La pasión no tiene fronteras
Ya sea por lazos de sangre, por amistad, por estilo de juego o por recuerdos de infancia, los leoneses demostraron que el Mundial sigue siendo nuestro: aunque México ya no esté en la cancha, aquí seguimos vibrando, festejando, sufriendo y cantando con cada equipo que representa lo mejor del fútbol mundial.