Alexander Laguna, el padre que unió a 300 familias neurodivergentes en León para cambiar el futuro del TDAH
Papás neurodivergentes de León hacen historia en Guanajuato: se unen y marchan por primera vez en la entidad por los derechos de niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Alexander Laguna es un padre como pocos, logra criar a su niño de siete años con TDAH junto a su esposo, lo que lo motivó a buscar a familias leonesas para formar una comunidad que le haga frente a los retos de la sociedad.
“Soy papá adoptivo y también estoy en un grupo de familias adoptivas, familias neurodivergentes, familias de colores… creo que hay que buscar una red de apoyo por donde quiera. Entre más sumemos, más aportamos ante la sociedad”, expresó.
Con una visión clara de cambiar el futuro de los más pequeños, Alexander inició a conectar con padres de familia con niños neurodivergentes a través de redes sociales, ahora, suman más de 300 participantes, no solo de León, sino de todo México y de otros países.
“Esta red de apoyo es un consuelo para papás, para cuando no encontramos esa salida, ese abrazo o apapacho que buscamos, porque sí es un trabajo pesado ser un papá naranja, un papá neurodivergente”, dijo.
Lo que inició como un grupo de WhatsApp para que los padres y madres pudieran desahogarse y compartir consejos, terminó en una comunidad que marchará el próximo 11 de julio en la ciudad de León por primera vez para concientizar a la población que el TDAH no es una discapacidad, sino una condición que va más allá del niño que no pone atención en las clases o el “niño malcriado”.
“Al principio de mi proceso de adopción, nos dijeron que nuestro hijo tiene TDAH, empezamos a investigar qué era, hicimos cursos, talleres, pero nunca nos dijeron qué era ser papá de un niño TDAH, entonces ahí topas pared y dices ¿qué hago?”, recordó.
La “marcha naranja” será pacífica, seguida por un movimiento a nivel nacional para entregar a la Cámara de Diputados una lista de peticiones a favor de los niños y adolescentes neurodivergente, entre los que destacan:
– Buena educación con personal académico capacitado
– Atención médica gratuita, eficiente y con expertos en el tema
– Apoyo del Gobierno para terapias psicológicas
“Queremos alzar la voz, queremos gritar y defender los derechos de nuestros hijos”, finalizó.
