¿Quién dijo que el autismo es una barrera?

De niño reservado a referente nacional, Saúl demuestra que la disciplina abre puertas donde otros ven muros. Su ejemplo inspira dentro y fuera de la alberca.

Entre brazadas firmes, se escucha agitar el agua en una alberca de León. Es Ángel Saúl López Pacheco, entrenando como es costumbre todas las tardes. Su consigna es clara: “Cada quien se pone sus propias barreras. La discapacidad no significa una barrera, sino una forma diferente para poder avanzar.”

Esta idea la empezó a comprender desde los cinco años, en la Acuática Rueda, donde aprendió a transformar el silencio en movimiento. Hoy, con 20 años, estudia la licenciatura en gestión empresarial y se ha convertido en referente nacional en la categoría S14 de la paranatación.

Su entrenador, Flavio Rico Ibarra, recuerda sus inicios en la natación: “Cuando Saúl llegó aquí a la alberca, no tenía nada de sociabilidad, no hablaba. Su movimiento psicomotor era muy poco. Tiene como 15 años que está entrenando conmigo.”

El deporte lo cambió por completo. “Lo transformó por completo a Saúl”, asegura Flavio, convencido de que la disciplina y la constancia derriban cualquier límite.

Saúl no olvida su primera competencia nacional. Fue en Veracruz y tenía 14 años. “Curiosamente fue en el deporte convencional. Y eso me dio carácter: no quería quedar de los últimos, quería estar entre los mejores”, lo plática con nostalgia.

En esa ocasión, Saúl se midió con “personas normales”. Ignoró las diferencias; solo veía objetivos a alcanzar.

Ese carácter lo ha llevado a conquistar una decena de medallas de oro en los últimos dos años de los Paranacionales CONADE:

– 2024, Apizaco, Tlaxcala: 5 oros.
– 2025, Aguascalientes – Paralimpiada Nacional CONADE: 7 oros en pruebas de 200 m libre, 50 y 100 m dorso, 100 m pecho, 50 y 100 m mariposa y 200 m combinado individual.

Con esta actuación histórica, Saúl se convirtió en el máximo medallista leonés en la Paralimpiada Nacional CONADE 2025, y su desempeño contribuyó a que la delegación estatal se colocara en el Top 3 nacional de paranatación, detrás de Jalisco y Nuevo León.

Con la mirada puesta en el futuro, Saúl comparte sin titubeos sus objetivos: “Que en un año estemos en los Juegos Parapanamericanos de Lima, Perú, y en dos años estar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles.”

Flavio, su entrenador, dimensiona el esfuerzo: “En un atleta como Saúl, las competencias más importantes son desde la primera hasta la última. Ha sido un reto entrenarlo, enseñarle.”

Hoy, Saúl agradece a sus padres por nunca limitar su capacidad y a su entrenador por creer en él. Su historia nos recuerda que nadie está discapacitado: solo tenemos talentos distintos que florecen cuando alguien confía en nosotros.

“El autismo no lo vean como una forma de barrera, sino como una forma diferente de aprender las cosas. No significa que sea una discapacidad.” — Ángel Saúl López Pacheco

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