El dilema de los taqueros ante la inflación: ¿Subir el precio a 20 pesos o quitarle una tortilla al taco?
¿Tacos con una sola tortilla? Taqueros se resisten a sacrificar “la copia” pese al alza de insumos. Conoce cuánto podría subir tu orden y por qué prefieren ajustar el precio antes que la calidad.
El precio del taco podría llegar a los $20 pesos. Ante la incertidumbre por el costo de la tortilla, comerciantes explican por qué es imposible mantener el precio actual sin afectar la esencia del platillo.
Juan Eligio González Moreno, con más de 30 años en el oficio y propietario de Tacos La Envidia, aseguró que hasta el momento no ha recibido notificación de aumento por parte de sus proveedores. “Hasta ahorita no me han subido la tortilla, no sé si vaya a subir más”.

Juan González, taquero.
Calidad por encima del costo
Ante versiones de que algunos negocios han reducido a una sola tortilla por taco para ahorrar, González Moreno fue tajante.
“Yo sigo poniendo dos. Una se rompe, no funciona el taco”, afirmó, al destacar que prefiere subir el precio antes que sacrificar la calidad.
Actualmente, el taco en su establecimiento se mantiene en 16 pesos, aunque estima que podría aumentar a 18 si suben los insumos.
“Todo sube: la carne, la tortilla… cada año hay que ajustar”. Explicó que el último incremento fue hace aproximadamente seis meses.
Incertidumbre en el mercado

Por su parte, Adriana Ramírez, comerciante del mercado San Juan Bosco, coincidió en que aún no hay aumentos oficiales, pero el ambiente es de cautela.
“Nuestro proveedor todavía no nos ha comentado nada, yo creo que están esperando llegar a un acuerdo”.

Adriana Ramírez, comerciante del mercado San Juan Bosco.
Ramírez subrayó que la tortilla, al ser parte de la canasta básica, impacta directamente en sus costos. “Son kilitos y kilitos, y de peso en peso se eleva la cuenta”.
Posibles ajustes en puerta
En su negocio, donde venden alrededor de 180 kilos de tortilla por semana, el precio del taco se mantiene en 18 pesos, aunque no descartan un aumento. “Ya en extremos, yo creo que podrían llegar a 20 pesos por la zona”.

Sin embargo, al igual que otros comerciantes, buscan resistir lo más posible antes de trasladar el incremento al cliente. “Tratamos de mantenernos hasta que sea la última decisión”.
Un equilibrio cada vez más frágil
Mientras no se concrete un aumento oficial en la tortilla, los taqueros continúan operando en un delicado equilibrio entre costos y calidad.
La decisión, no solo impactará en sus ganancias, sino también en la experiencia del consumidor, donde un taco bien servido con sus dos tortillas sigue siendo parte esencial de la tradición.