La Judea: el spin off de la Pasión de Cristo en Purísima del Rincón

Con más de 150 años de historia, La Judea convierte a Judas en protagonista de una tradición única en Semana Santa.
Foto: Jorge Rodríguez

Cada Semana Santa, desde hace más de 150 años, Purísima del Rincón revive la Judea, la Pasión de Judas. Una tradición legendaria y generacional que convierte al traidor en protagonista y mantiene vivas las máscaras de Hermenegildo Bustos.Una tradición con giro propio

La Judea es el clásico de culto de Purísima del Rincón. Una puesta en escena que mezcla lo profano y lo religioso, y que cada Semana Santa transforma las calles en escenario. Pero este clásico tiene su propio giro narrativo: la Pasión de Judas.

El origen se remonta a Hermenegildo Bustos, pintor y artesano del siglo XIX, quien en 1872 decidió montar la Judea en las calles. Aquella primera vez, la policía lo encarceló por “andar haciendo escándalo”. “Pero como era el pueblo muy pequeño, pues la policía lo metió preso… hasta que no explicó a las autoridades eclesiásticas como municipales, lo dejaron salir. Y desde entonces se viene realizando lo que es La Judea”, recuerda Juan Tabares Torres, presidente del Patronato.

Foto: Jorge Rodríguez

Judas, el protagonista

En esta versión, el personaje secundario se vuelve protagonista. Judas es dos en uno: el blanco, apóstol fiel; y el negro, marcado por la traición. “Es la persecución de lo que es Judas Iscariote… cuando entrega a Jesús nuestro señor es cuando se convierte en Judas negro por el pecado”, explica Adrián González, quien este año interpreta al diablo menor.

La trama se enciende con persecuciones, chicotes que truenan, tambores y trompetas que retumban. Daniel López, diablo mayor desde hace 19 años, describe la preparación como si fuera entrenamiento de actores de acción: “Nosotros empezamos a ensayar a entrenar, a correr, el sábado después del primer viernes de cuaresma… la práctica de tronar el chicote hay que saber tronarlo, correr, acondicionarse físicamente.”

Foto: Jorge Rodríguez

Máscaras con historia

Las máscaras son los efectos especiales de esta película colectiva. Talladas por Hermenegildo Bustos, siguen vigentes 153 años después. Una de ellas, el Judas negro, fue inspirada en Benito Juárez, a quien Bustos consideraba traidor de la Iglesia por las Leyes de Reforma. “Es mucho orgullo y tradición el portar una máscara y representar un personaje principal dentro de la tradición”, afirma Miguel Ángel Guzmán, quien encarna al Judas negro.

“Y ya culmina lo que es con la horca de Judas que es el viernes alrededor de las 4 de la tarde”, comenta Adrián González, el diablo menor. Los spoilers por supuesto son del diablo. Y aunque ya nos contaron el final, no es lo mismo que se lo cuenten a que usted lo viva.

Purísima del Rincón lo espera este miércoles, jueves y viernes santo para presenciar cómo Judas se convierte en protagonista de una tradición que mezcla fe, teatro y comunidad.

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