Un oso gigante y nuevas luminarias llenan de magia el corazón de la ciudad
La magia navideña ya llegó al Centro Histórico, que este diciembre volvió a brillar con fuerza gracias a un conjunto de nuevas luminarias y figuras gigantes que han transformado por completo el corredor principal.
Un enorme oso navideño, campanas colgantes y cientos de luces titilantes dieron el banderazo oficial al inicio de la temporada más esperada del año.

El personaje más llamativo es, sin duda, el oso gigante, cuyo encendido ha atraído a decenas de familias desde el primer día. Los niños pueden interactuar con él presionando un botón que activa música y efectos luminosos, lo que ha convertido la figura en el atractivo preferido de los pequeños.
A lo largo del corredor también destacan bastones de colores resplandecientes, un arco adornado con un moño multicolor ideal para las selfies, y diversas esculturas iluminadas que han llenado el espacio público de color y movimiento.
Frente a la Fuente de los Leones, los visitantes pueden encontrar nuevas figuras, entre ellas un mariachi y una muñeca Lele, que han despertado el interés tanto de locales como de turistas por su carácter representativo y fotogénico.


La experiencia navideña no estaría completa sin la presencia de personajes icónicos. Este año, el Grinch y su inseparable perro se han convertido en parte del recorrido, provocando risas, sorpresas y largas filas de niños y adultos que esperan su turno para la foto del recuerdo.

Con estos adornos, el Centro Histórico no solo recupera su brillo decembrino, sino que se consolida nuevamente como un punto de encuentro familiar y un espacio para disfrutar de la temporada navideña.