El nopal guanajuatense que conquista el mundo
El nopal, más que un alimento, es un símbolo de la identidad mexicana, y desde Valtierrilla, Salamanca, ha logrado trascender fronteras.
Pronopval, mejor conocido como Nopalitos Valtierrilla, es una cooperativa fundada en 1991 por productores que buscaron darle un nuevo rumbo a este cultivo.
“Había épocas en que la producción era mucha y la demanda poca; por eso vimos la necesidad de generar productos con mayor vida en anaquel para poder abarcar otros mercados y darle salida a nuestra producción”, explicó Andrés Robles, presidente de la Sociedad Cooperativa Pronopval.
Hoy, Nopalitos Valtierrilla tiene la capacidad de producir entre 7 y 8 toneladas por turno, es decir, casi mil cajas en solo ocho horas.

Su catálogo está encabezado por dos productos estrella: tiras de nopal al natural, destinadas principalmente a la exportación, y penquitas en escabeche, dirigidas al mercado nacional.
“Alrededor del 90% de nuestra producción se va al extranjero, parte bajo nuestra marca y parte bajo otras marcas a las que maquilamos”, comentó Raúl Cázares, gerente de Pronopval.
El éxito, aseguró, se debe a que el nopal mexicano es un producto único y difícil de encontrar en tiendas estadounidenses.
“Estados Unidos es un mercado fuerte, no porque el americano haya aprendido a comer nopal, sino por la cantidad de mexicanos que viven allá y que lo demandan como un producto de nostalgia”, agregó Cázares.
Gracias al programa Semilleros Exportadores de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE), Pronopval no solo ha consolidado su presencia en el país vecino, sino que también ha logrado llegar a Alemania y otras naciones de la Unión Europea.
