De la resistencia familiar a la dirección del CIO: la historia de Amalia inspira
La octava edición del evento “La ciencia también es cosa de mujeres”, organizada en el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO), no solo reúne talleres y conferencias para acercar a jóvenes a carreras científicas, también se convierte en un espacio donde las historias personales de mujeres en la ciencia abren camino para las nuevas generaciones.
Tal es el caso de Amalia Martínez García, actual directora general del CIO, quien recuerda que incursionar en la física no fue sencillo.
Hija de una ama de casa y de un agricultor con apenas primaria terminada, enfrentó resistencia familiar para continuar sus estudios.
“Siempre había una pregunta: ¿para qué quieres estudiar más? Pero fui convenciendo poco a poco, y el momento más difícil fue cuando decidí salir de Monterrey para continuar mi formación. No fue bien visto, pero con el tiempo mi familia entendió que había tomado la decisión correcta”, recordó.
Hoy, tras décadas de trayectoria, Amalia combina su labor administrativa con la investigación científica en óptica aplicada a campos tan diversos como la medicina, la arqueología o la mecánica. Para ella, lo más importante es recordar que “la ciencia no tiene género: si te gusta, puedes triunfar”.
Este mensaje conecta con el objetivo del evento, impulsado por jóvenes como Yoseline Maldonado de Santiago, de 25 años, estudiante de doctorado en Ciencias en Óptica en el CIO y una de las organizadoras.
“Queremos que las chicas encuentren referentes no solo en la academia, también en la industria. Que pierdan el miedo a estudiar carreras en ciencia y tecnología, porque sí hay oportunidades para ellas”, explicó.
La edición de este año reúne a 50 jóvenes de bachillerato con actividades que incluyen talleres de inteligencia artificial, charlas con investigadoras de diversas áreas como química e instrumentación médica, y recorridos por laboratorios del CIO.
Para Amalia, ver a estas jóvenes recorrer los pasillos del instituto es un recordatorio de su propio camino.
“Me siguen gustando las matemáticas y la física como cuando era estudiante. Lo que me tocó vivir me enseñó que con esfuerzo, voluntad y constancia se puede abrir paso en la ciencia. Ahora me llena de orgullo inspirar a otras mujeres para que crean en sí mismas”.
Con historias como la de Amalia, “La ciencia también es cosa de mujeres”, el mensaje es claro: la ciencia sí es terreno de mujeres y el futuro de la investigación en México se escribe con nombre femenino.

Foto: Tv4