Mejora ligera en la confianza del consumidor en julio: Inegi
La percepción de los hogares mexicanos sobre la economía presentó señales mixtas en julio, aunque con un repunte en su disposición para adquirir bienes duraderos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), en cifras desestacionalizadas, se ubicó en 45.9 puntos, lo que representa un avance mensual de 0.4 puntos, aunque todavía por debajo del nivel registrado hace un año, con una caída anual de 1.2 puntos.
El componente que más contribuyó al crecimiento mensual fue el que evalúa las posibilidades actuales para realizar compras importantes como muebles, electrodomésticos o televisores. Este subíndice aumentó 2.5 puntos respecto a junio, para ubicarse en 32 puntos, lo que sugiere una mayor disposición de gasto por parte de los consumidores pese al contexto de incertidumbre.
Los demás componentes del indicador mostraron resultados dispares. La percepción de la situación económica actual del país subió apenas 0.1 puntos, mientras que las expectativas hacia el próximo año cayeron 0.3 puntos. A nivel de los hogares, la visión presente se mantuvo casi sin cambios, mientras que la expectativa a futuro retrocedió ligeramente.
En comparación anual, el ánimo respecto al futuro económico nacional fue el más afectado, con una disminución de 3.9 puntos frente a julio de 2024. También se observaron retrocesos en la evaluación de la situación actual del país (-3 puntos) y en la situación económica familiar (-0.9 puntos a futuro y -0.3 puntos en el presente).
No obstante, hubo señales positivas: en términos anuales, la capacidad para realizar compras importantes —comparada con la de hace un año— creció 2.1 puntos, una señal de resiliencia en el consumo.
Los indicadores complementarios reforzaron el tono ligeramente optimista del reporte. Ocho de los diez subíndices mostraron avances mensuales, destacando las posibilidades de adquirir bienes no duraderos (ropa, alimentos, calzado), que crecieron 3.4 puntos, y la intención de salir de vacaciones, que aumentó 1.6 puntos.
Asimismo, las expectativas sobre el empleo mejoraron, con un incremento de 1.2 puntos, tras haber caído en junio. Sin embargo, persistieron algunas sombras: las expectativas de inflación se deterioraron por segundo mes consecutivo, lo que indica que las familias anticipan mayores presiones sobre los precios en el mediano plazo. También se registró una nueva baja en la percepción de capacidad de ahorro, con una disminución de 0.22 puntos.
En general, el reporte de julio refleja un panorama cautelosamente optimista, con consumidores que comienzan a recuperar la confianza en sus finanzas personales, aunque mantienen reservas sobre el rumbo económico del país.