La Cristalita: el sabor de una tradición familiar que cristalizó el orgullo de Irapuato
Lo que comenzó como una solución casera para evitar desperdiciar fresas, se convirtió en una de las empresas más representativas de Irapuato: “La Cristalita”.
Fundada por Miguel Miranda y María Trinidad, esta empresa familiar nació en la cocina de su hogar y hoy es símbolo de tradición, innovación y sabor que trasciende fronteras.
“Mis padres cultivaban fresa y se las entregaban a las empacadoras, pero a veces no les recibían todo lo que llevaban. Decidieron hacer fresa cristalizada con lo que sobraba, y mi mamá ya sabía cómo prepararla”, recordó María Dolores Miranda hija mayor de los fundadores.

Miguel, determinado a no dejar perder el fruto de su trabajo, salió a vender la fresa cristalizada en los bulevares cercanos a la carretera de Irapuato. La aceptación fue tal que pronto la cocina familiar quedó chica. “Empezaron con una sola parrilla, pero luego necesitaron más, hasta que expandieron la cocina”, relató María.
Gracias al éxito, se incorporaron productos nuevos como mermeladas y con nuevos sabores de frutas como piña, durazno y zarzamora, siempre respetando el proceso artesanal.

María, quien estudió química industrial le fue clave para la modernización del proceso: “Conocí los equipos que se requerían para hacerlo más rápido y efectivo. Por eso instalamos ollas de vacío, con las que ahora hervimos a 70 grados en lugar de 130. Eso conserva mejor el sabor y la calidad.”
La Cristalita no solo ha sido fuente de sustento, sino también una escuela de vida para los cinco hermanos Miranda. El negocio ha dado trabajo y dignidad a varias generaciones, entre ellas la de Violeta Barragán, actual gerente e integrante de la tercera generación de su familia que ha trabajado en la empresa.

”Le damos prioridad a los artesanos a las empresas pequeñas, viene mucha gente de fuera y de otras partes del estado y aunque traigan 10 piezas si son artesanías les damos la oportunidad de vender sus productos aquí”, explicó Violeta.
En este camino, personajes como Thalía, José José, el Pirrurris y Consuelo Duval han visitado la tienda. También turistas de países como Italia, China, Japón, Alemania y Estados Unidos.
Parte clave de la imagen que proyecta La Cristalita en temporada alta, como en Navidad, es gracias al talento de Araceli Pérez, quien lleva 37 años como decoradora. “En esas fechas hemos llegado a hacer hasta 250 canastas en un solo día”, comentó.

Araceli también ha realizado arreglos florales y canastas que incluyen dulces y mermeladas. ”Realmente para mí ha sido muy importante esta empresa además de que es muy representativa de Irapuato, siento que aquí he dejado una parte de mi vida y significa muchísimo haber trabajado y de alguna forma contribuir a mi Irapuato querido”, finalizó Araceli con los ojos húmedos.
La Cristalita es más que una tienda de dulces. Es una historia de resiliencia, de innovación femenina, de identidad regional y de amor por las raíces. Y cada fresa cristalizada lleva consigo el sabor de una historia bien contada.
”Es un gran orgullo saber que los productos que hacemos son del agrado de los clientes y saber que cada día se conoce más la marca y los productos”, concluyó orgullosa María Miranda .
