Luis Álvarez, un papá de 100 años

Luis Álvarez, primer cardiólogo de León, cumple 100 años y celebra su legado como padre, abuelo y servidor de la comunidad
Foto: Cortesía

A lo largo de un siglo, Luis Álvarez Becerra ha dedicado su vida al servicio de los demás como el primer cardiólogo de León, además de enseñar a sus hijos y nietos el valor del trabajo.

“Doy gracias a Dios porque tengo hijos muy buenas gente, muy obedientes y que todavía me hacen caso. Les he enseñado a ser trabajadores, a saberse sostener y ver por los demás. Ser honestos y trabajadores, ha sido mi consejo y la enseñanza que les he tratado de dar”, compartió el guanajuatense.

A punto de cumplir 101 años, este abuelo y padre ejemplar, nacido en Acámbaro el 4 de agosto de 1924, es una fuente de inspiración para su familia.

“No he hecho otra cosa que ser médico, trabajar para mí mismo, para mi familia y para la sociedad. Ser útil, ser honesto y tratar de vivir lo mejor posible”, afirmó.

Luis se mudó a León, junto con su esposa Olga Isabel, en busca de mejores oportunidades y en la década de 1950 se convirtió en el primer cardiólogo de la ciudad, una profesión que ejerció con cariño toda su vida. Su consultorio ubicado en la avenida Madero lo cerró hace 20 años.

Uno de sus seis hijos es Luis Álvarez Gil, quien siguió los pasos de su padre en el mundo de la medicina como ginecólogo. Para él, tener a su papá de 100 años “es algo sensacional”.

“Tiene prácticamente todas sus funciones normales y para nosotros ha sido gozarlo toda la vida. Él nos ha enseñado, nos ha conducido, nos ha chiqueado cuando era necesario, nos ha escuchado, también nos regaña y nos da coscorrones cuando lo necesitamos. Todos tenemos una sensación de amor y de cariño muy especial”, compartió con una sonrisa.

Su nieta Alejandra Álvarez Aranda, es una de sus más de 35 descendientes directos, quien revela la alegría que le brinda compartir ratos en familia.

“Todos los sábados nos reunimos para comer tortas con él. Mi abuelo se echa su chicharrón con salsa y su cheve. Él disfruta de todo, luego le llega el postre y la pasamos padrísimo muertos de risa siempre y alegres”, comentó entre risas junto a su abuelo, a quien le encanta hacer vaciladas.

El deporte favorito del guanajuatense de 100 años es el frontón y la natación, incluso a los 90 años todavía nadaba 500 metros.

“El deporte es una de las enseñanzas que nos ha dejado. Yo he tratado de ser, en ese sentido, de la misma forma en que a mí me educaron, enseñar con el ejemplo, inducirlos al buen comportamiento, al estudio, a la dedicación, a pensar en los demás y a servir”, comentó el ginecólogo, al transmitir las enseñanzas de su padre a sus hijos Luis Andrés y Andrea.

A lo largo de sus 100 años, Luis Álvarez Becerra ha sido testigo del crecimiento de León, de las inundaciones y cambios en la ciudad, pero su mayor orgullo es la familia que ha formado y los valores que ha sembrado en cada uno de ellos.

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