Rita López, una de las mujeres más longevas de Guanajuato
Rita López Vela, una de las mujeres más longevas de Guanajuato, cumplió 102 años rodeada del cariño de sus seres queridos y con una historia de vida llena de esfuerzo.
Nacida el día de Santa Rita de Casia, 22 de mayo de 1923 en el Rancho El Resplandor, su vida hace honor al lema de la ciudad de León: “El trabajo todo lo vence”.
“Mi mamá nació en el rancho, tuvo su matrimonio como todo, enviudó, y sus papás la enviaron a León. Ella trabajó mucho: lavando ropa, haciendo tortillas, tejiendo. Su último trabajo fue en el adorno de los zapatos. Ahora sí que está pensionada. La pensionaron y pues de eso vivimos de su pensión y de mi pensión”, comentó Francisca López, hija menor de Rita.
Con dedicación, Doña Rita logró superar dificultades económicas en su niñez y juventud.
“Ella dice que fue bautizada en el tiempo de los cristeros. Vivía en el rancho y escarbaba la tierra con los pies porque nunca usó zapatos; hasta que se casó que fue cuando usó los primeros zapatos. Como ella tenía miedo de decir que le quedaban apretados, se le hicieron los pies deformes. Ella nos dice que en el rancho vivió muchas pobrezas”, relató Francisca.
Entre sus recuerdos, Rita menciona las inundaciones en León y las caminatas bajo la lluvia desde el Barrio de San Juan de Dios para participar en el Rosario Viviente en compañía de sus ocho hijos.
A pesar de los años, Rita goza de una salud envidiable. Aunque desde mayo de 2025 usa silla de ruedas para desplazarse dentro de su casa, no padece hipertensión, diabetes ni toma medicamentos, resaltó su hija Francisca.
“La pongo a limpiar frijoles y lentejas. La tengo en actividad y a veces me dice ya no quiero hacer nada, y se sienta, pero nos dijeron que no la dejáramos dormir mucho. Gracias a Dios mi mamá no es hipertensa ni diabética; está sana en esa cuestión”, afirmó.
Su resistencia también se evidenció durante la pandemia de COVID-19, cuando superó una neumonía.
En su cumpleaños, Rita fue festejada con una misa y rodeada de sus hijos, nietos y bisnietos, algunos de sus cerca de 70 descendientes viajaron desde Ciudad de México para acompañarla.
Su hija Lilia Estela, de 71 años, destacó el gusto de su madre por preparar tamales y otros platillos tradicionales.
“Le tenemos que dar de comer en la boca, pero si tiene sus preferencias, por ejemplo, el mole, las enchiladas y los chiles rellenos le gustan y se los come sola”, compartió.
Rita vive desde hace 40 años en la colonia Los Ángeles con su hija Francisca, quién expreso que tener viva a su mamá es una verdadera bendición.
“Es una bendición de Dios tener a nuestra mamá porque hay muchas familias que la pierden muy joven. Como les digo, entre regaños y lo que sea, pero gracias a Dios la tenemos sin ninguna enfermedad”, concluyó.
Rita López Vela es ejemplo de trabajo y amor familiar, cuyo legado es una inspiración en Guanajuato para futuras generaciones.

