‘Servir a los demás a pesar del miedo’: Teniente Coronel del Arma Blindada, Ceferino Rivera Cruz

El Teniente Coronel Ceferino Rivera Cruz destaca la valentía y sacrificio del Ejército Mexicano, compartiendo su pasión por servir a la nación y sus experiencias en el campo
Foto: Antonio Partida.

El miedo está presente pero también el valor que nos han inculcado basado en el arrojo y la valentía. Tenemos ya muchos años aquí donde se promueve el valor, así como otras virtudes que tenemos dentro de nuestro ejército”.

Han pasado 32 años desde que el actual Teniente Coronel del Armada Blindada, Ceferino Rivera Cruz se integró al Ejército Mexicano y desde entonces, el deber, la valentía y servir a una nación son su más grande pasión.

”La inquietud surge desde que somos niños, nosotros que abrazamos la carrera de las armas, esa vocación nos nace por el gusto como en otras profesiones. Cuando eres niño y le preguntas ¿qué quieres ser de grande? Algunos quieren ser médicos, policías, pilotos. En el caso de nosotros, nos tocó la suerte de ser militares”, comentó.

Desde los 17 años que ingresó al Ejército Mexicano, el toque de Diana indica el inicio de actividades. A las 6:30 de la mañana todos están listos para pase de lista, enseguida, reunirse en el comedor, desayunar, y estar preparados a las 7:30 am para iniciar con los movimientos de escolta en los honores a la bandera y con ello, las actividades ordinarias.

“Todas mis actividades me gustan, aquí no hay manera de aburrirse. Todo el tiempo hay algo que hacer, a veces pensamos hasta que no somos suficientes de tanta actividad que hay tanto administrativa, logística, deportiva, operativa, pero bueno, la que más me gusta es el momento en que nos vemos todos y justos hacemos honores a la bandera”, comentó

Pero no todo es tan sencillo y rutinario, pues al dedicar poco más de tres décadas al servicio del país, y haber sido transferido 12 veces a lo largo y ancho del territorio, entre las mayores dificultades a las que el Teniente Ceferino se ha enfrentado es poder transmitir su pasión a sus seres queridos.

”Esa parte es la parte más difícil porque nosotros los que vivimos esa pasión de servir al ejército somos nosotros, si también se extiende a la familia pero ellos sufren más porque no es sencillo decirle a un niño, “hoy dejas a tus amigos y vamos a irnos a otro lugar” es para ellos algo no entendible pero al final nos siguen y viven esta experiencia del ejército, es decir nuestra vida se extiende hasta ellos”, dijo.

Y aunque todo comenzó como una fantasía inspirada en películas con enfrentamientos bélicos, su mayor aspiración siempre fue ayudar a otros, sin imaginar que una mirada de entrega y sacrificio se convertiría en la historia más significativa de su vida, y darse cuenta que el ser militar va más allá de un uniforme.

“La que más recuerdo, pareciera insignificante pero no lo es para mí. (llora) se me hace un nudo en la garganta. Me encontraba (llorando) cerca de las costas del Golfo de México en una etapa donde hacía mucho frío, ese día cayó aguanieve. Se me hace un nudo en la garganta por todo lo vivido.” (….) “Un soldado que no se congeló pero si se cubrió de nieve, el acto específico es que a este soldado le tocó montar su vigilancia de 3 de la mañana a 6 am y yo tenía la necesidad de ir a verlos a todos por toda el agua nieve que había caído. Me tocó verlo a dos metros de altura y di por hecho que estaba congelado, tieso, le hablé por su nombre y volteo a verme y (llora) se le vino encima todo el hielo, en ese momento me entró un sentimiento de cómo es el sacrificio de nuestros soldados, algo que solo nosotros vemos”, platicó.

Aunque el miedo siempre está y es innegable, Ceferino está orgullosos de seguir perteneciendo a las filas de la institución y aseguró se mantendrá con la misma pasión sirviendo al pueblo hasta que ya no pueda.

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