El oficio de cuchillero se niega a morir; Juan Molina tiene medio siglo en este trabajo, esta es su historia

Juan José Molina Villalobos, tiene 50 años como cuchillero y forma parte de la cuarta generación de una familia que se ha dedicado a este trabajo artesanal 
Foto: Especial

En un domicilio de la calle Herreros en la colonia El Coecillo, se encuentra un pequeño taller que mide 4×8 metros; en este lugar, todos los días Juan Molina trabaja para preservar el oficio de cuchillero, que es tradición, herencia e identidad.

“Sí, porque fue mi bisabuelo, mi abuelo, mi papá y como yo fui el mayor de los nietos, empezaron otros primos a fabricar cuchillos, mi abuelo me empezó a enseñar el oficio, me decía, arrímate a la forja y hasta la fecha le seguimos dando”.

Juan Molina, fabrica por semana un promedio de 20 cuchillos, algunos para carniceros, ganchos para el sector zapatero, para tenería, e incluso algunos para cazar; estos últimos los manda a Estados Unidos.

Los cuchillos tienen cachas de cuerno de venado, plástico y baqueta.

“El proceso viene desde que compramos la muelle y depende el tipo de cuchillo, se mocha a la medida y luego viene la forja para darle forma al cuchillo, tenemos varios estilos, lo fuerte lo mío es el cuchillo de tenería”.

Lo que más le gusta de su oficio es la forja.

“A mí la forja me gusta, forjar el que sabe casi saca hecho el cuchillo y luego el acabado es lo más sencillo”.

A pesar de que se ha dedicado medio siglo ha fabricar cuchillos, Juan Molina, considera que este oficio está en riesgo de desaparecer.

“Está en riesgo de acabarse, yo ya tengo 63 años, 50 en esto, y ya no hay quien siga con nosotros en este taller, no hay, mi hijo el mayor era bombero y ahora paramédico, los nietos están chicos, el más grande tiene 18 pero trabaja en una fábrica de zapato, habrá pocos talleres en esta colonia se cuentan con los dedos de la mano habrá 5 o seis”.

Uno de los retos, es la competencia del cuchillo proveniente de China.

“No amenaza, es competencia pero uno se lo deja al que lo usa, es cuestión de ellos, el que sabe de trabajo dice este es mejor aunque se oxida pero agarra buen filo y no batallo tanto”.

Juan Molina, trabaja con esmero y forja con orgullo la herencia familiar.

 

 

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