Logran avances ‘imposibles’ en centro de atención integral

Trabajar con niños especiales llena de satisfacción a los especialistas, y buscan maneras creativas para que los menores aprendan a realizar actividades de forma independiente
Foto: Cortesía

En la ciudad de León existe un centro de atención terapéutico en donde personas con discapacidades mentales y psicomotrices, a quienes no se les daba esperanza, han logrado superar sus limitaciones.

“Hemos tenido casos de pacientes con Síndrome de Down que han logrado leer y escribir, niños con autismo a los que les dijeron que no podrían hablar y que lo han logrado y personas con parálisis cerebral que volvieron a caminar”, destacó la joven psicopedagoga Valeria Olascoaga Salinas, quien desde el 2021 dirige su propio centro terapéutico y educativo.

“Cuando a los papás, los médicos les dan diagnósticos les ponen muchas barreras y limitantes, les dicen comentarios como nunca va a poder caminar, nunca va a poder hablar o leer y escribir. Existe esa barrera desde el primer momento en que te enteras de la discapacidad de tu hijo y aquí hemos tenido de resultados niños que a los 13 años hicimos que caminaran”, comentó.

Explicó que la clave de estos resultados está en las diversas técnicas de intervención que aplican los 35 especialistas que forman parte del equipo, pero sobre todo “está en el trato afectivo y digno” ya que implanta un deseo motivante a los pacientes “de ser útiles y mejores, de demostrar que todo lo pueden con amor y constancia”.

Ayudar a las familias a encontrar un lugar donde sus hijos con discapacidad reciban una atención integral de calidad, personalizada y con un trato respetuoso fue lo que motivó a Valeria a emprender su propio centro educativo Maximizé.

Trabajar con niños especiales llena de mucha satisfacción a los especialistas, quienes día a día buscan maneras creativas para que los menores puedan desenvolverse mejor y aprender a realizar actividades de manera independiente.

“Cuando ellos tienen un avance son tus logros. Si un chiquito camina es un logro muy grande y parte de ese logro es gracias a tu trabajo”, indicó Débora Berenice Ruiz Landeros, fisioterapueta de Maximizé.

Dulce Alibeth Preciado Álvarez, quien también trabaja en Maximizé, explicó que las terapias son a base de juego ya que “hay chiquitos que necesitan reírse y recibir mucho amor”.

Actualmente en Maximizé atienden a 80 personas de un mes hasta los 50 años con diagnósticos como síndrome de Down, parálisis cerebral infantil, hidrocefalia, microcefalia, mielomeningocele y autismo.

Los niños que viven con una discapacidad nos enseñan la importancia de fijar la mirada en lo que sí se puede hacer y en ayudar a maximizar y potenciar todas las otras capacidades físicas e intelectuales de las personas.

 

 

 

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