El oficio del zapatero que está en peligro de extinción
César Guadalupe Vázquez, es un joven que desde hace 7 años ha trabajado en Reparadora de calzado LM, el negocio que inició su tío hace 20 años en la ciudad de León, Guanajuato. En el taller hay una infinidad de zapatos como sandalias, botas industriales, botas vaqueras, tacones, flats y tenis, acuden clientes con la ilusión de ver como nuevos sus zapatos más preciados.
Para él es muy importante continuar con la tradición familiar de reparar zapatos y darles una segunda vida, lo que más disfruta es atender a los clientes y brindarles un buen servicio. “Es padre arreglar zapato, es algo artesanal de estarlos pintando y detallando”, comentó César Vázquez.

Foto: TV4. César Vázquez.
Al tomar un par de tacones negros, recordó la historia de una clienta que le llevó unos zapatos dañados por la mordedura de un perro, eran el regalo que su padre, quien había fallecido le dio. También recordó la visita de varios clientes japoneses que se sorprendieron al conocer el taller, ya que en el país oriental no reparan zapatos.
La profesión del zapatero remendón es un trabajo que llena de orgullo a familias, pero que también requiere de una gran habilidad social para tratar con los clientes más exigentes, algunos de ellos viajan desde Estados Unidos, Europa y Sudamérica para darle una segunda vida a su calzado.
“El cliente tiene la razón aunque no la tenga”, J. Guadalupe Silva Serna, mejor conocido como Don Lupe, quien tiene más de 25 años como reparador de zapatos.
Don Lupe es originario de Ojuelos, Jalisco, y a los 11 años se mudó con sus padres a la capital del calzado, desde entonces trabajó en fábricas como operador de máquinas y llegó a ser supervisor, pero al cumplir los 30 años se vio en la necesidad de poner su propio negocio.

Foto: TV4. Don Lupe.
Hoy a sus 80 años disfruta de ser su propio jefe y trabajar en su local del Mercado Espíritu Santo, el cual está lleno máquinas de cocer, martillos, pegamento, cierres y por supuesto, zapatos.
Con los años, Don Lupe aprendió a tratar con el cliente y revisar muy bien los zapatos como si se tratara de un paciente y poder describir el acabado final de la reparación.
La recomendación de boca en boca es la mejor publicidad de los zapateros remendones, y gracias al trabajo que César Vázquez y Guadalupe Silva realizan, han tenido clientes de distintas partes de la ciudad de León, entre ellos locutores de radio Laura Ezquerra, mejor conocida como la Peque, Gabriel Jacobo, y el comentarista de televisión Edgar Arenarais.
La ciudad de León, Guanajuato es uno de los pocos lugares donde todavía existe el oficio de zapatero remendón y que todavía se tiene la cultura de conservar las cosas para seguirlas utilizando.