Brilla joyería mexicana en Nueva York
Unidas, porque son poseedoras de un corazón creativo, y también porque son madre e hija, Gabriela Sánchez y Artemisa Ramírez, diseñadoras de joyas viajaron de Guadalajara a la Gran Manzana para participar en la semana de moda.
En las maletas llevaban su mejor legado. Ellas representan a una tercera y cuarta generación de reconocidos joyeros, sus orígenes han aportado a su trabajo artístico orgullo y compromiso al crear una línea de joyería con personalidad propia, dijeron a este medio.
Expresarse en plata más allá de la recreación de una forma geométrica de moda les ha llevado a proyectar a través de sus colecciones emociones que ambas comparten a flor de piel, dijeron a REFORMA.
Evocaciones de infancia de dos o más generaciones, íconos del lugar donde nacieron reflejados en agaves que alternan el misterio de la vida reflejado en cráneos de plata, ¡Alegría! transformada en corazones que se entrelazan con cuarzos, perlas, cuentas de azabache y jade.
Complicidad que al diseñar se advierte en lazos sólidos del metal tejido en cadenas de diversos grosores y largos. Joyería que en su barroquismo encierra contenido y originalidad.
José González, diseñador y director artístico de la marca, eligió prendas contemporáneas de piel sintética en color negro.
La superficie en su neutralidad dejo brillar en todo su esplendor las piezas de las joyeras mexicanas.