Pronostica CEESP ‘complejo’ escenario económico para el país

México se acerca a su promedio anual histórico de crecimiento: CEESP
Foto: Especial.

Basa su análisis el sector privado en varios factores que están “anclando” la economía del país, entre otros: la falta de estímulos, lo que ha limitado un mayor crecimiento; pese al dinamismo reciente de la inversión no se aprecia una incidencia importante en el crecimiento; el mercado laboral formal tampoco mejora sustantivamente, de ahí que la creación de empleo formal no refleje el ritmo de crecimiento económico y, además, el consumo muestra señas de debilitamiento.

Ante este panorama, señala la Iniciativa Privada en su Análisis Económico Ejecutivo, que la evolución de los principales indicadores macroeconómicos “anticipa un menor dinamismo para el presente año”, algo que ya se refleja en las expectativas de los especialistas, ya que los pronósticos más recientes anticipan un crecimiento del PIB de 2.4% para 2024 y de 2.0% para 2025.

Insiste en que el escenario para el presente año es complejo, especialmente por la actividad electoral que habrá durante la primera mitad del año y que “generalmente propicia una mayor cautela de la actividad productiva”, lo que finalmente podría reflejarse en un avance más modesto que se extenderá al 2025, primer año del siguiente gobierno, considerado “un año de aprendizaje”.

Refiere el CEESP, que el ajuste post-pandemia permitió tasas de crecimiento elevadas en nuestra economía en ‪2021-2022‬, de 6.0% y 3.9%, respectivamente.

Sin embargo, puntualiza que para todo 2023 la tasa de crecimiento se mantuvo por arriba de 3.0%; obstante, se aprecian signos importantes de un nuevo episodio de debilidad si se considera que en el último trimestre de ese año “la economía creció 2.4%: su menor avance en los últimos ocho trimestres”.

El organismo privado destacó que la falta de estímulos, un entorno dominado por la ausencia de un Estado de Derecho sólido, violencia creciente con una impunidad casi total y, en conjunto con un entorno de elevada corrupción, son los elementos que han limitado un mayor crecimiento.

Ejemplificó que si bien la estimación oportuna del INEGI señala que la economía creció 3.2% durante 2023, su debilitamiento en la última parte del año, que la llevó a crecer 2.4% en el último trimestre, acerca su ritmo de avance al promedio anual histórico: en el periodo ‪1981-2023‬ la economía creció a un ritmo anual de 2.2%, mientras que en el lapso ‪1993-2023‬ lo hizo en 2.1%.

Además, manifestó que quince trimestres después de la pandemia, el PIB se mantiene por debajo de su tendencia de largo plazo.

De la inversión, expone en su análisis que también tardo en recuperarse aunque, en este caso, se observó una sorpresiva recuperación con tasas de crecimiento de dos dígitos a partir de diciembre de 2022, que en principio se consideró como resultado de la evolución de la inversión pública asociada a los proyectos insignia del gobierno.

Sin embargo, precisa que la inversión privada muestra un comportamiento similar, “aunque no hay indicios claros de su origen” y pese a su dinamismo: no se aprecia una incidencia importante en el crecimiento de la economía.

Acerca de la estimación que publicó la UNCTAD a finales de enero sobre los flujos de inversión extranjera directa (IED), elevó el optimismo sobre la situación del país, ya que en su documento Monitor de Tendencias de Inversión Global, resaltó a México como uno de los países más dinámicos como receptor de inversión extranjera directa (IED) en 2023, tras estimar la entrada de 43,900 millones de dólares (md) por este concepto, lo que representaba un incremento de 21.0%.

No obstante, subraya que las cifras recientes que dio a conocer la Secretaría de Economía reportan que en 2023 la cifra preliminar de IED a México fue de 36,058 md, lo que representó un avance de solo 2.2% respecto a la cifra preliminar del año previo, pero, si la comparación se hace con la cifra corregida, se aprecia una disminución de 0.7%, lo que significa que con estos resultados las perspectivas se vean afectadas generando una visión menos optimista y más cautelosa.

Además de esto, indica que la IED ha reflejado más operaciones financieras que montos de inversión generadores de acervo de capital.

En este contexto, el mercado laboral formal tampoco muestra indicios de una mejora sustantiva, toda vez que la creación de empleo formal no refleja el ritmo de crecimiento de la economía.

Ejemplifica el análisis que con base en las cifras del IMSS, se aprecia que en años anteriores, con un menor ritmo de crecimiento de la economía, el número de registros mostraba mayores aumentos, ya que las cifras indican que la pérdida de registros en diciembre del 2023 fue históricamente la más alta para el mismo mes. También, el aumento de registros al IMSS para todo el 2023 fue el menor en los últimos tres años.

El consumo. Por el lado del consumo, si bien ha sido un importante factor de la recuperación, también muestra señales de debilitamiento a lo largo de todo 2023, ya que: después de reportar tasas de crecimiento cercanas a 10% a finales del 2022, tanto las ventas al menudeo como el indicador de servicios iniciaron una tendencia a la baja.

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